Tres muertos en Rusia tras un ataque ucraniano con drones
A pesar de que las Navidades invitan a la paz y el recogimiento, la guerra golpea Ucrania y llega a Rusia como un eco mortal. Sin ir más lejos, tres personas perdieron la vida este lunes en la base aérea rusa de Engels, en Sarátov, después de que un dron entrara en las instalaciones y fuera derribado.
«El 26 de diciembre, alrededor de la 01:35 hora de Moscú, un vehículo aéreo no tripulado ucraniano fue derribado a baja altura mientras se acercaba al aeródromo militar de Engels en la región de Sarátov», explicó el Ministerio de Defensa ruso a través de un comunicado, luego replicado por las agencias del país. «Como resultado de la caída de los restos del dron, tres militares rusos del personal técnico que se encontraban en el aeródromo resultaron heridos de muerte. El equipo de aviación no resultó dañado».
«Estas son las consecuencias de lo que Rusia está haciendo en nuestra tierra. Si los rusos pensaran que la guerra no los afectaría en la retaguardia profunda, entonces estaban equivocados», dijo el portavoz de la Fuerza Aérea de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Yuri Ignat, sobre el ataque. No se trata del primero de ese tipo que se registra en la base de Engels, pues, a principios de diciembre, también se produjo otro, que en esa ocasión afectó además a unas instalaciones militares en Riazán.
Poco después de conocerse esos hechos, el servicio ruso de seguridad (FSB, por sus siglas en ruso) anunció que había «eliminado» a cuatro «saboteadores» ucranianos que intentaban entrar en la región rusa de Briansk, fronteriza con Ucrania, para «cometer actos terroristas» con pistolas ametralladoras, dipositivos de comunicación y «cuatro artefactos explosivos improvisados».
