28 de octubre de 2026

Zelenski, en Bruselas: «Estoy aquí para defender la forma de vida europea que Rusia quiere destruir»

La llegada a Bruselas del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha monopolizado de forma extraordinaria la reunión del Consejo Europeo que se había convocado inicialmente sin mucho contenido. Zelenski concentró este jueves por la tarde todo el interés en el Consejo como había hecho por la mañana en el Parlamento Europeo, ante el que también intervino. Tanto en sus discursos como, sobre todo, en sus reuniones bilaterales con los diferentes líderes europeos, Zelenski pidió sobre todo armas pesadas para su Ejército y sanciones más duras contra Rusia para impedirle utilizar su maquinaria industrial. Todo salpimentado con alegatos épicos en los que el ucraniano demostró que sabe tocar la fibra sensible y no solamente con su repetido grito de «¡Gloria a Ucrania!» con el que ha terminado sus intervenciones ante los responsables comunitarios. «Estoy aquí –dijo– para defender la forma de vida europea que Rusia quiere destruir» y para recordar que «Ucrania pertenece a Europa».

Que Zelenski fuera antes a Londres que a Bruselas no ha causado tanto malestar como el hecho de que el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Olaf Scholz, se hubieran reunido la víspera en París con él. Al menos a la italiana Giorgia Meloni, que se quejó nada más llegar a Bruselas por este gesto que consideró «inapropiado». Aparte de este detalle, hasta el húngaro Viktor Orbán, al que se considera el dirigente europeo más excéntrico en el debate sobre la guerra y también el único que se niega a enviar armas a los ucranianos, pudo departir con normalidad con Zelenski en la reunión del Consejo.

Para el mandatario ucraniano, que compareció vestido con su ya tradicional uniforme caqui, participar en la reunión del Consejo Europeo parecía haber sido un anticipo de lo que se imagina que sería un acto de rutina si Ucrania fuera ya miembro de la UE como espera con ansiedad. Sobre esto solo obtuvo felicitaciones por la velocidad con la que están poniendo en marcha algunas reformas para acercar a Ucrania a sus futuros socios, especialmente en el campo de la lucha contra la corrupción. Por ahora lo único cierto es que a finales de año, con independencia del devenir de la guerra, la Comisión emitirá un informe en el que ha de proponer si le parece que esos avances han sido suficientes para empezar las negociaciones de adhesión, que a su vez serán un proceso muy largo y de resultado incierto.

 

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