Guatemala continúa con la polémica revisión de resultados electorales
Los guatemaltecos votaron el domingo 25 de junio en unas polémicas elecciones generales —con tres candidatos descartados arbitrariamente por las autoridades y con un tribunal electoral ampliamente cuestionado—. Lo hicieron sin grandes esperanzas de que mejore la violencia, la pobreza y la corrupción que azotan al país.
La Unión Europea aseguró que las elecciones contaron con «graves» restricciones a la libertad de expresión y de prensa, mientras que la Organización de los Estados Americanos (OEA) condenó los «incidentes violentos» que sucedieron aquel domingo y pidió reflexionar sobre el abstencionismo, en un comunicado en el que también llama a mejorar la fiabilidad de las encuestas.
Destacaron dos socialdemócratas de los 22 candidatos que presentaron su candidatura a la presidencia: Sandra Torres (15,78% de los votos) y Bernardo Arévalo (11,8%), que se volverán a medir en una segunda vuelta el 20 de agosto. Este último sorprendió por no ser un personaje reconocido y porque ningún sondeo lo señalaba como favorito. La mayor cantidad de votos, más del 20%, fueron blancos o nulos. Hubo un 40% de abstención.
