¿HACIA DÓNDE VAMOS Y QUIÉNES NOS GUÍAN?
Por: Víctor López
Cuando se dejan abandonadas a sus impulsos naturales, las sociedades se
congregan en torno a fuerzas económicas; allí donde hay metales se forman
las sociedades mineras, donde lo que rinde beneficios es la agricultura se
forman las sociedades agrícolas, Juan Bosch.
Este concepto del profesor Bosch se encuentra en su libro Composición Social
Dominicana, en el capítulo que explica el porqué, la isla de Santo Domingo,
pasó de ser una potencia azucarera a una hatera y es este análisis lo que, a
mi entender, explica algunas de las razones de que está ocurriendo en este
momento con parte de nuestra juventud.
Cuando los Estados no dirigen los procesos de formación moral y académica
de sus ciudadanos, son los impulsos naturales, guiados por los efectos de
demostración de riqueza, ya sean reales o falsas, los que empujan a estos
ciudadanos hacia donde entiende está el bienestar económico y la
trascendencia social.
La influencia del arte en la juventud, a través de los medios de comunicación,
tanto tradicionales como en las redes sociales, los impulsan a buscar la fama y
la fortuna a cualquier costo. Las canciones, por ejemplos, nos hablan de
drogas, asesinato, sexo y violencia, sin ningún tipo de filtro, que se muestran
de manera visual en los vídeos que las promueven.
¨Las niñas ya no quieren ser princesas y a los niños les da por perseguir el mar
dentro de un vaso de ginebra¨, reza Sabina, en uno sus versos.
¿Qué pueden hacer los padres ante este constante bombardeo, si las
autoridades no juegan su rol de coadyuvar en la formación de los jóvenes?
¿Tener conversaciones y oriental a sus hijos? ¿Pero cuál joven quiere
parecerse a sus padres y no a sus ídolos, artistas, influencers favoritos y a sus
contemporáneos?
Es momento de que el Estado dominicano, junto con los padres, tome una
postura más activa en la formación moral y académica de nuestra juventud,
países de primer mundo han estado tomando medidas en esta dirección, por
ejemplo Francia, promulgó una nueva ley que obliga a los influencers a indicar
si sus publicaciones tienen filtro y si son promociones pagas, con pena de
prisión para quienes la violen.
Hay que ir tomando el control de la educación y de la construcción de modelos
a seguir en la sociedad, lo que estamos viendo más que penoso es
preocupante, cuánto más vamos a esperar para hacer como sociedad lo que hace tiempo debimos hacer.
