Una llamada telefónica sentenció a Fuad Shukr, el líder militar de Hizbolá eliminado en Beirut
Las tensiones en Oriente Próximo se han traducido en millares de muertos entre los que destacan diversos líderes de las múltiples partes implicadas. Entre ellas, el grupo terrorista libanés Hizbolá, que recibió un duro golpe cuando Fuad Shukr, uno de sus militantes de mayor rango —algunos medios le califican como uno de los líderes de la organización—, recibió una llamada el pasado 30 de julio que sentenciaría su vida porque le llevó al lugar exacto donde Israel atacaría, según informa el medio estadounidense ‘The Wall Street Journal’, (WSJ).
El líder de este grupo chií y proiraní vivía en el séptimo piso de un edificio residencial en el barrio de Dahiyeh, al sur de Beirut, y trabajaba en su oficina ubicada en el segundo. Allí recibió una alerta de Hizbolá que comandó a sus altos mandos a que se dispersaran, dado que temían un ataque inminente. Sin embargo, el diario estadounidense revela, según sus fuentes, que Israel podría haber intervenido la red de comunicaciones internas de Hizbolá y le condujo de vuelta a su apartamento. A eso de las 19 horas, Israel atacó el edificio, matándole a él y a su mujer, junto a otras dos mujeres y dos niños; el ataque dejó también alrededor de 70 heridos.
